Paola Tello, embajadora de Bucaramanga en la Antártida - BGA Te Activa

¿Habrá recordado mientras el buque en el que viajaba se acercaba a tierra, en la inmensidad de la Antártida y a 20 grados centígrados bajo cero, las épocas de colegio en el Colegio El Pilar de Bucaramanga, con la falda verde y medias marrones del uniforme? Paola Tello, física de la UIS y la primera colombiana en ser seleccionada para viajar a este punto extremo del planeta con la iniciativa Homeward Bound en 2018 responde que no porque aún no dimensiona el largo camino que la ha llevado hasta donde se encuentra hoy.

“Todavía no he tenido ese momento de conciencia donde entiendo el gran viaje que es salir de Bucaramanga y llegar a un sitio como la Antártida, y es porque creo firmemente que llegar allá es un logro que lo puede hacer cualquiera”, explica con convicción.

Sin embargo, Paola Tello fue la primera científica colombiana seleccionada para participar en la expedición Homeward Bound 2017-2018, una iniciativa de liderazgo femenino y cambio climático que llevó hasta este apartado punto del planeta a 80 mujeres científicas de 13 nacionalidades para recorrerlo y estudiarlo.

La expedición nació en Australia en 2016 sin sudamericanas abordo. Paola fue de las primeras con su inclusión al año siguiente, una excursión que inició en abril de 2017 y concluyó en marzo de 2018.

Los pies en la tierra

Aún así ella insiste -y no buscando un discurso de excesiva modestia pues al charlar se le nota excesivamente espontánea-, que su selección fue un premio a la curiosidad y a la persistencia.

“Lo que sí he sentido cuando miro para atrás, es que este recorrido fue muy hermoso. Mi familia es bumanguesa, mi papá trabaja en la plaza de mercado y mi mamá es auxiliar de enfermería en un hospital. Sé que Bucaramanga es una ciudad pequeña, pero nunca me dijo hasta donde puedo llegar”, remata.

Paola se denomina orgullosamente “pilarica”, cuenta que estudió física en la UIS y que desde hace 10 años trabaja entre Colombia e Inglaterra en temas petroleros. Se considera más bumanguesa que el Parque Santander y prueba de ello es que no pierde vacaciones para venir desde Londres, donde actualmente reside.

“Los recuerdos que tengo son en los parques, jugando con mi papá y mi hermano. Crecí en un hogar sin estereotipos de género, donde todos hacíamos de todo. Soy una persona sin ninguna habilidad sobresaliente, solo soy curiosa y me gusta preguntar”, dice y luego de pensarlo, insiste en la primera idea que ha arrojado en la charla: “Creo que esas dos cosas, que son realmente muy comunes y corrientes, son las que me han llevado a donde estoy”.

Una iniciativa para valientes

Haber visto una de las región más agrestes y a la vez más bellas del planeta impulsó a Paola a hacer algo para impedir el deterioro del planeta y el cambio climático.

De esa inspiración Antártida para Valientes, un proyecto infantil que busca impulsar desde los niños el amor por el planeta y el cuidado de los recursos naturales que son finitos. Por supuesto, esta bumanguesa orgullosa de serlo lo inició en Colombia.

“Hemos llevado el mensaje del cambio climático a 8.000 personas desde el amor. Sabemos que el panorama está oscuro, pero también que la gente se mueve por amor”, comenta.

Aunque ella debe balancear su proyecto con su trabajo en el laboratorio de petroquímica para el que trabaja en Inglaterra, confiesa que son los mensajes desde todas las orillas de Santander la que la animan a continuar.

“He sentido ese poder santandereano, lejos de la apatía. Antártida para Valientes es un proyecto educativo auspiciado por científicas mujeres santandereanas. Mi meta es volverlo una iniciativa de divulgación del cambio climático de referencia a nivel mundial, que permita mostrar el trabajo de científicas colombianas”, concluye.

Tres preguntas sobre mujeres, medio ambiente y santandereanidad

¿Qué es lo más bumangués de tu vida diaria?

“Ser muy directo, que no se ve mucho. Allá en Inglaterra la gente es muy de decirte las cosas pasito y yo llego como una bala a decir sí, no y por qué, muy santandereano. No hay tiempo para decorar las cosas”.

¿Qué es lo primero que debemos entender del cambio climático?

Cada decisión como sociedad (frente a lo que consumimos, como la energía, como nos movemos e incluso lo que hablamos) tiene un impacto muy grande en lo que va  a ser el planeta en 5 o 10 años. Hay que entender que las cosas como las conocemos hoy no la vamos a volver a tener, las decisiones de hoy depende lo que va a pasar mañana y cómo van a afectar las futuras generaciones.

“Todo está en la perseverancia. No cansarse y seguir aún cuando la gente te dice que no. La Antártida era muy lejos, muy caro y muy difícil, pero con perseverancia lo conseguí”.

¿Cómo haces conciencia frente al cambio climático?

Buscando que las personas se sepan privilegiadas de tener un planeta hermoso, pero entendiendo que el estilo de vida que llevamos y nuestro consumo va a desaparecer muchas especies y amenazar a muchas personas con peligros como las inundaciones.

No sabemos ni entendemos la dimensión de la belleza y el tiempo que le tomó a este planeta convertirse en el paraíso que es, ni lo rápido que lo estamos destruyendo.