“La ciudad y la universidad me permiten estar siempre activo” - BGA Te Activa

Antes de llegar a estudiar a Bucaramanga, Sergio Rodríguez solo conocía la ciudad de paso. Estuvo un día en medio de un viaje, pero el clima y el ambiente se le quedaron en la memoria de su piel.

Por eso, después de un primer paso frustrado por una ingeniería, cuando se dispuso a buscar una nueva carrera en su natal Villavicencio, la primera que se le vino a la cabeza fue la bonita.

Él tiene hoy 21 años, estudia licenciatura en lenguas extranjeras con énfasis en inglés en la Universidad Industrial de Santander, UIS, va en sexto semestre y así fue como se convirtió en un bumangués más por adopción.

“Quería venir porque me gustó la ciudad y el clima. El ambiente de la ciudad es atrayente, como que está a la vanguardia… Empecé a mirar carreras y me interesó la UIS porque es una de las mejores del país”, recuerda Sergio, sentado en una de las bancas de la biblioteca de la universidad. Se le nota cómodo, como quien está en su casa.

Sin embargo, al principio no fue así, lógicamente.

Recién desempacado, entendió las diferencias entre estar en una ciudad de vacaciones y llegar para quedarse, donde toda la responsabilidad es tuya.

El aspecto monetario es clave, pues incluye desde racionar lo que tienes hasta aprender cómo movilizarte en Metrolínea y hacer las cuentas bien para no quedarse corto de pasaje en el momento más inoportuno.

“Ese cambio se nota en el bolsillo, porque cuando uno viene a pasear es a gastar, pero de estudiante ya es otra cosa”, recuerda. Aún así, por la distribución de la ciudad, asegura que es fácil moverse por ella y es cuestión de aventurarse y conocer.

Las direcciones también tuvo su tiempo de adaptación, mientras la mente se acostumbra a lidiar con la nomenclatura numérica: “Es que en realidad es fácil y la ciudad es organizada -por decir, la carrera 27 viene antes de la 26 y después le sigue la 28- pero uno viene acostumbrado a las indicaciones de pueblo, que para llegar allí, doble por la tienda de aquel y así”.

Aún así advierte que este “choque” no es negativo, sino un simple cambio de cosas. “Yo sí prefiero al bumangués, porque es gente que le dice a uno las cosas como son. La gente que no es directa no va más conmigo”.

Cuando Sergio habla de bumangués, quizá se refiere a quien vive en la ciudad, pues en la UIS ha aprendido que el ambiente universitario de la ciudad se compone de una mezcla cultural de toda Colombia.

Confirma que ha compartido con personas de todas las latitudes. Desde la Costa Caribe hasta Pasto.

Después de tres años, Sergio es un bumangués más y trata de no estar mucho tiempo sin nada qué hacer. Como disfruta del campus de la UIS, sostiene que pasa mañana y tarde allí. Cuando no hay clases, busca unas barras para hacer algo de ejercicio.

Para el fin de semana, igual tiene un trabajo en un instituto de inglés y si hay otro tiempo libre, juega fútbol. “Trato de siempre estar haciendo algo, de estar activo, estar en la calle. Uno trata de tener una vida activa y Bucaramanga se presta para ello”, concluye.

El consejo más valioso para un estudiante que llega a Bucaramanga:

“Apréndase las rutas de Metrolínea… eso o búsquese una bicicleta, que con eso llega a todos lados”.